Lo separaron de su dueño.../Canelo-Iron

Canelo o Iron como fué conocido en la difusión, fué decomisado a su dueño por el ayuntamiento y llevado a la perrera.

Canelo llegó vacio y triste y pronto averiguamos su historia, no era un perro fácil de adoptar, ya mayor y de un tamaño tan grande.

Nos alegró saber que el dueño llamaba todos los días preguntando por su perro, y que nos pedía que por favor le buscásemos un buen hogar porque el lo quería mucho, y por circunstancias de la vida lo habían llevado a una residencia. No volverían a verse pero sabíamos que había sido un perro querido y las circunstancias los habían separado.

Después de algunas semanas, y no sin mucha difusión, encontramos un hogar para Canelo, creímos conveniente llevar al perrito a la residencia a despedirse de su dueño, y así tal como fué, las lágrimas fueron acto de presencia aquel día para todas nosotras y también para Rafael.

El perrito se preparó para viajar, y tal como fué salió el día previsto. Pero cinco minutos antes de salir el furgón rumbo a Murcia, llamaron para confirmar que una de las enfermeras después de saber la historia quería adoptarlo. No era posible la vuelta atrás. Se hubiera quedado más cerca de Rafael y con el consentimiento de la dirección de la residencia podría haberlo visitado semanalmente.

Canelo llegó a Murcia y la adoptante, Raquel, aunque feliz de recibirlo, sabiendo la oportunidad que iban a perder tanto Rafael como Canelo, cedió la adopción del perrito a ésta chica después de saber toda la historia, con lo cual el perro vino devuelto, y adoptado por Mer.

Hoy el perrito está feliz en su nuevo hogar, podrá ver a Rafael todas las semanas, de alguna forma este viejito no perderá lo poco que le queda, el cariño de su perro, al que salvó de un incendio, y curó él mismo, alimentó y le dió una vida como pudo darle durante muchos años.

Todo esto ha ocurrido gracias a un grupo de personas, no a una sóla, y eso es lo que más felices nos hace, que con un poquito cada uno que hemos hecho, ha acabado siendo una historia bonita y feliz.

Ojalá hubiese muchas como esta.

Agradecimientos:

-Al grupo de adopciones que han trabajado muchísimo y se han  involucrado mucho en ayudar y difundir a éste perrito, trabajando coordinados.

-A Sonia que cuidó al perrito tal como lo había adoptado, sin darnos prisas de ningún tipo por devolverlo al nuevo hogar, con mucha paciencia y tiempo, y cediendo la adopción a Mer.

-A Cristina, que medió en todo momento entre Rafael y nosotras.

-A Mer que no dudó en darle esta oportunidad, adoptándolo.